Lo de hoy...
La información nunca está protegida

Resurección

Por:

Yo no convierto el agua en vino, no sé rezar,
y no tengo un padre divino al que adorar,
pero al tercer día en que me echaron la cruz,
me lamí las heridas y salí por la puerta de atrás…

Mario Díaz, Resurección

Nada sucede por casualidad.

Las ocasionales filtraciones hechas a los periodistas amigos sobre las pistas del paradero de Javier Duarte, muy probablemente en Costa Rica o en algún otro sitio de Centroamérica, sirvieron solamente para alimentar la débil flama de la esperanza de que algún día la justicia mexicana lo traería a responder por sus escandalosos abusos. Los mexicanos indignados deseaban que el ex gobernador de Veracruz escribiera un cuaderno completo marca Montblanc a rengloón seguido “sí merezco la cárcel, sí merezco la cárcel”, evocando la caligrafía de su mujer Karime Macías Tubillas.

El destino de esta señora es hasta el momento en que esto escribo, desconocido. Por las versiones difundidas, ella estaría con su esposo en el hotel La Riviera de Atitlán en las orillas del lago y al pie del volcán del mismo nombre, en cuyo vestíbulo el hoy reo fue detenido a las ocho de la noche hora local de Guatemala el día quince. Ambos habrían ingresado a ese país sin documentos o con documentos falsos, lo que los hace ilegales allá, sujetos a deportación como cualquier guatemalteco sin papeles en tierras de Donald Trump. La ausencia de datos sobre el paradero de la señora fortalece el chisme de que la detención de Duarte hubiera sido precedida de una negociación para dejar libre a doña Karime.

De cualquier forma, la detención de nuestro villano favorito del momento ha sido una resurección de la esperanza de que algo se hará en contra de la corrupción, aunque obviamente se trata de un acto único, espectacular y muy oportuno, recibido con júbilo en tierras veracruzanas, donde ingenuamente se espera que el daño patrimonial a los municipios sea resarcido pronta y justamente.

De manera especial, el diario Notiver que se edita en el puerto, debe haber recibido con agrado la noticia del sábado. Durante los seis años de su ejercicio, el gobernador Duarte –habiendo fracasado en sus intentos burdos de corromperlo comprando en millones la línea editorial del diario- se dedicó persistentemente a amenazar, perseguir, difamar y a acusar falsamente al dueño del periódico y a sus consanguíneos de todo tipo de delitos inventados.

Se la pellizcó, finalmente y que bueno que así haya sido.

Pero mencionaba yo la oportunidad de la noticia sabatina. Por el momento –y durante un par de semanas- de la mesa de nuestra conversación ha desaparecido el tema de la empresa Odebrecht y sus millonarias –en dólares- dádivas a muuuuuy altos funcionarios del gobierno mexicano, sin dejar fuera al ex director de Pemex Lozoya Autrey; la oposición al sistema en las elecciones del Estado de México –y en otros lados- ha sido parcialmente despojada de la poderosa arma de que los ex gobernadores bandidos siguen libres e impunes: el más escandaloso de los ladrones está en proceso de regresar al solar patrio.

Nada es casualidad.

PILON.- Ayer, 16 de abril, se cumplieron exactamente veinte años de la muerte del último gran empresario mexicano, merecedor de mi muy grande personal cariño. Don Emilio Azcárraga Milmo dejó de existir invadido de cáncer, a bordo de su yate anclado en la Florida en el abril de 1997. Ni un solo homenaje, ni una sola mención en la programación de las empresas que con su talento, entusiasmo, patriotismo, capacidad y dedicación, desarrolló a niveles de mundial excelencia. Sic transit gloria mundi…

felixcortescama@gmail.com

 

Ultimas Noticias