Lo de hoy...
La información nunca está protegida

Margarita Zavala: ¡hasta la vista, baby!

Por:

Margarita Zavala está jugando con fuego. Renunciar al PAN es un lance de dados que no abolirá el azar. El riesgo de una Margarita ciudadana, independiente, sin su partido como protección, estriba en que pierde lo panista y se queda con lo calderonista. Liberada de las siglas, sólo le restaría recoger los despojos de un sexenio sangriento: el que encabezó su marido.

Gana este round Ricardo Anaya, porque en un circo donde le crecen los enanos, se va una enana política con recursos económicos suficiente para acabar con la reputación del actual dirigente panista (si es que aún le queda alguna). A Anaya le afecta más que se quede Margarita en el PAN a que se vaya a probar suerte en otro lado. Como independiente, Margarita es una contendiente más, no una militante aguerrida que exige sus derechos y su linaje.

Gana este round Rafael Moreno Valle porque en una contienda interna, aunque Margarita perdiese, ella y su marido hubiesen siempre impugnado el supuesto fraude. Ahora, cuando avienten piedras al tejado, desde la calle, ya no se les verá como convocantes a la rebelión, sino como externos. Y el externo es un ajeno, un extraño.

Gana este round el Frente Ciudadano por México, porque se deshace de una fuerte prospecto para encabezar esta alianza sin pies ni cabeza: un botín que busca un bribón que se lo lleve. Sin Margarita, el Frente reduce los jugadores internos a quienes amansar, a quienes aplacar con posiciones y prebendas políticas.

Falta, por supuesto, que Margarita realmente cumpla su amenaza y se vaya. Una decisión que no está tomada, porque en el fondo es una finta de los Calderón para amedrentar a sus rivales internos y ganar margen de negociación. Pero esta vez, Margarita ha llegado demasiado lejos, y los bandidos (que son todos los del Frente) terminarán por tomarle la palabra. Empezando por el Jefe Diego, personero de Salinas en este zipizape de forajidos.

eloygarzamandela@icloud.com

Ultimas Noticias